¿Puedo ser infeliz más tarde?
- cometadeideaspodca
- 14 sept 2021
- 2 Min. de lectura
Por Ditza Flores Castillo

Déjame quedarme aquí un ratito más.
Quiero sentir la fresca brisa matutina mientras mi cabeza sigue apoyada en la suave almohada. Quiero que mis brazos continúen extendidos en la inmensidad de la cama con las sábanas enredadas en mis piernas, y quiero que mis ojos permanezcan cerrados, tan solo un ratito más.
Permíteme sólo un día.
Quiero pasar el tiempo sin preocuparme del reloj. Detenerme en medio de la calle y respirar profundo mientras las verdes hojas de los árboles se mueven y se escuchan las risas de los niños en el parque. Quiero ver las viejas fotos, esas que congelaron los momentos memorables en los que no pensábamos que vendrían días difíciles.
Déjame cerrar los ojos por un momento.
Quiero sentarme en el suelo y sentirme en conexión con la tierra. Hundir mis pies en la suave y cálida arena, o mojar mis ropas en el mar. Quiero por un momento, tan solo un momento, estar bajo el sol sin importarme del bronceado, y que el teléfono deje de sonar.
¿Puedo ser infeliz más tarde?
Dejar los deberes y las fechas límite por un rato. Desconectarme de todo y de todos. Poner la música a todo volumen y manejar con las ventanas abajo. Y no despedirme, porque las despedidas son tristes y se prolongan con la ausencia.
¿Y crees que puedo tener un beso más?
También otro abrazo, otro despertar a tu lado, otra noche riendo hasta que las lágrimas broten de nuestros ojos; otro desayuno, comida y cena. Prometo encontrar un cierre definitivo, donde nos sintamos felices y llenos y finalmente podamos separarnos, soltarnos.
Mi idea es que si seguimos añadiendo cosas, tal vez la lista se prolongue por el resto de nuestras vidas y entonces nunca tenga que verte partir.
Pero no es real, ¿cierto?
No puedo elegir las cosas buenas o las cosas infelices que pasarán en mi vida. En nuestra vida. Sin embargo, aun me gusta imaginar que aunque las cosas se quiebren, se destrocen, los pequeños trozos de lo que fuimos, pueden brillar como cristal roto bajo la luz del sol.
Y cuando el sol llegue a tocar esas partes rotas, recordaré los buenos días y lo hermoso que todo fue.




Comentarios